¿Es tu vivienda energéticamente eficiente? Descubre cómo hacer que lo sea

¿A que no se te ocurriría comprarte un coche que necesite mucho combustible para poder funcionar? Entonces ¿Por qué dejas que tu vivienda tenga un gasto enorme para poder garantizar el confort?

¿No crees que la misma estrategia que sigues a la hora de elegir un coche podrías aplicarla a la hora de proyectar y construir tu futura vivienda?

Hoy en día según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), las viviendas consumen más energía que el sector del transporte y de la industria.

¿No te parece increíble?

Esto se debe a que no han sido construidas pensando en la eficiencia energética y ese error lo estás pagando tú.

Éste gasto y derroche de energía extra que tu casa necesita para funcionar correctamente impacta negativamente tanto en el medio ambiente como en tu bolsillo.

Para mí, una de las cosas más importantes a la hora de diseñar una vivienda es la eficiencia energética y por eso hoy quiero hablarte de ello.

Conocer por dónde se nos está marchando el dinero es importante para poder tomar las medidas oportunas con actuaciones concretas que, a medio y largo plazo, suele compensar, no solo económicamente sino en nuestra huella e impacto medioambiental.

Pero ¿Qué es la eficiencia energética?

La sociedad avanza cada vez más rápido y de forma más insostenible. No somos plenamente conscientes de la energía que desperdiciamos, ni del coste de producción, ni de la procedencia de dicha energía.

No obstante, cada vez somos más (sí, yo me incluyo) las personas que tomamos conciencia de lo importante que es reducir nuestro consumo y de lo mucho que contaminamos los seres humanos, e intentamos mejorarlo en la medida de nuestras posibilidades.

Por lo tanto, podríamos decir que la eficiencia energética es el uso eficiente de la energía y es la práctica que tiene como objetivo reducir el consumo de energía, optimizando los procesos productivos y el empleo de la misma.

Parece complejo, pero con un ejemplo es muy fácil de identificar.

Parece más lógico que, para poder estar bien en casa -en lugar de subir la temperatura del termostato y gastar más en calefacción- es mejor recurrir a otros recursos como el aislamiento térmico en las paredes. De este modo, con un uso normal de calefacción podemos estar bien térmicamente.

¿Parece coherente no?

Por lo tanto, si quieres tener una casa que ahorra, tiene que estar diseñada y construida de forma eficiente energéticamente. Para ello, lo primero que hay que saber es por dónde se producen las pérdidas, para poder minimizarlas.

¿Por dónde pierde energía una casa?

En toda vivienda hay una diferencia térmica entre interior y exterior. Tanto en verano como en invierno por los elementos que están en contacto con el exterior tenemos continuamente pérdidas de energía, pero especialmente por aquellos elementos que, estando en contacto con el exterior, tienen menos aislamiento.

Estos elementos son: la fachada, la cubierta, las ventanas, las cajas de las persianas, otros puentes térmicos…

A continuación te muestro unos porcentajes de pérdidas aproximados por elementos constructivos y el porcentaje de la energía que se pierde por ellos:

  • Cubierta 30%
  • Fachadas: 25%
  • Ventanas: 13%
  • Suelo: 7%
  • Puentes térmicos: 5%
  • Renovación de aire y ventilación: 20%

Fuente: Fundación la casa que ahorra

El gran problema es que la pérdida de energía de una vivienda no se ve, y como no se ve no nos damos cuenta del gasto y no somos conscientes de él hasta que nos llega la factura.

¿Has calculado cuánto te cuesta mantener la casa donde vives actualmente en un año?

Suma cuánto pagas en calefacción, aire acondicionado, electricidad, consumo de agua, luz, etc… al mes.

Tienes que ser consciente de que los gastos mensuales de tu casa serán de por vida. Los vas a pagar mes a mes mientras vivas ahí. ¿Te asusta?

No te preocupes, todo tiene solución.

No será entonces inteligente preguntarse ¿Qué puedo hacer para reducir al máximo los costos energéticos de mi vivienda?

Si estás pensando en construir la casa de tus sueños, seguir estrategias que mejoren la eficiencia energética será fundamental para tener una vivienda eficiente. Pero si has hecho cálculos y estás derrochando energía y lo que quieres es adaptar tu vivienda y no seguir perdiendo dinero, éstas estrategias también te pueden servir.

Vamos al lío…

La eficiencia energética en una vivienda entonces se basa en el uso eficiente de la energía minimizando las posibles pérdidas y el uso en la medida de lo posible de energías y recursos renovables.

Esto es aplicable tanto a nuevas viviendas como a viviendas ya construidas en las que poder implementar reformas para ahorrar. Veamos cómo llevarlo a cabo.

3 estrategias claves para conseguir una vivienda eficiente energéticamente

1. Arquitectura bioclimática

Para ello la sabiduría de la construcción tradicional es esencial.

A la hora de diseñar una vivienda eficiente energéticamente, el uso de estrategias acordes al entorno y a la manera de construir tradicional de la zona y que se tenga en cuenta el clima en el que se ubica la vivienda es determinante. Para esto mirar a la arquitectura tradicional es fundamental.

Antiguamente las posibilidades de poder generar energía para calefacción o climatización eran muy reducidas por lo que aprovechaban al máximo los recursos naturales disponibles en el entorno para garantizar el confort en las viviendas.

Estos son la orientación, la trayectoria del sol, el uso de vegetación, de agua, la ventilación, la geometría de la vivienda, la lluvia, los vientos, etc. Todos ellos son elementos que si se tienen en cuenta y se canalizan para mejorar la eficiencia energética conseguirás que la vivienda funcione mejor a nivel energético.

Pero esto no siempre es posible, o bien porque no se construye la vivienda desde cero, porque la parcela y las normativas determinan la vivienda o porque vivimos en un piso y tenemos que adaptarnos a lo que hay.

Por ello quiero hablar de uno de tus aliados en las medidas que se pueden implementar en viviendas de tipo colectivo.

2. El aislamiento térmico, tu aliado

El aislamiento térmico es un avance tecnológico que, bien aplicado, nos permite construir una vivienda eficiente que prácticamente no tenga pérdidas de calor.

Esto lo conseguimos aumentando el espesor del aislamiento y solucionando los detalles específicos de los puentes térmicos. Con estas dos pautas podemos conseguir viviendas súper aisladas energéticamente, que no tienen apenas pedidas, y que el calor que se genera en el interior permanezca en el interior sin que apenas se disipe.

En principio, todos los materiales son en cierto modo aislantes térmicos, es decir, tienen una cierta resistencia al paso del calor por ellos. En función de esta resistencia, será más aislante o menos.

Tradicionalmente se han usado materiales como lana de roca, de vidrio, polietileno expandido, extruido, espuma de poliuretano, etc… No obstante existen materiales aislantes mucho más naturales que cumplen con la misma función y con el valor extra de ser materiales naturales sin componentes tóxicos ni químicos.

En el caso de los huecos (puertas y ventanas) será importante contar con carpinterías herméticas y de muy buena calidad, con vidrios dobles y triples con cámara de aire intermedia.

Cuando se plantea una vivienda nueva es muy fácil trabajar con espesores y detalles que eviten los puntos de pérdida de calor, pero cuando se trata de una reforma, hay que valorar cada caso en particular para valorar el sistema constructivo idóneo y la inversión requerida para mejorar la eficiencia energética de tu vivienda.

Pero a grandes rasgos, como te comentaba al principio de este artículo, existen unos elementos comunes sobre los que normalmente se sabe que se pierde más energía en una vivienda, como son la cubierta, las fachadas, las ventanas y los puentes térmicos.

Si quieres saber por dónde está perdiendo energía tu vivienda, adelantos tecnológicos como la fotografía termográfica te ayudarán a detectar rápidamente estos puntos y poder implementar medidas específicas para paliarlos.

3. La autosuficiencia energética

La mayoría de las viviendas están pensadas para funcionar con sistemas de energía tradicionales que usan fuentes de energía no renovables, normalmente controladas por grandes compañías que suben los precios a su antojo.

La solución a ésta dependencia es apostar por las fuentes de energía que tenemos a nuestro alcance como la energía del sol, del aire o del calor de la tierra, que son renovables y mucho más baratas.

Normalmente el cambio hacia un sistema de energía autosuficiente y renovable es una inversión elevada, pero que a la larga es mucho más rentable ya que elimina la hipoteca energética de tu vivienda.

Como ves, para poder mejorar la eficiencia energética de tu hogar solo tienes que fijarte en tres aspectos muy sencillos.

El 90% de las viviendas de nuestro país no cumple con éstos requisitos básicos.

Como te he dicho anteriormente, cada caso es particular y habría que estudiarlo.

Espero que estas pinceladas te ayuden a entender algo mejor el concepto de eficiencia energética y puedas valorar lo eficiente que es tu vivienda actual en términos energéticos.
En cualquier caso, si te ha quedado alguna duda o necesitas asesoramiento para construir o renovar una casa para que sea eficiente energéticamente y ahorrar en las facturas, estaré encantada de ayudarte.

Me encanta diseñar y construir viviendas respetuosas con la salud y el medio ambiente.

En María Latre Arquitectura podemos acompañarte y asesorarte en el proceso y toma de decisiones de la construcción de tu futuro hogar, para que tengas la seguridad, en todo momento, de que “todo está bajo control y sin sorpresas”.

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